El Ratoncito Pérez ha llegado.

Hace un año escribía ésta entrada que no había llegado a publicar. ¡Un año! Ahora ya se le ha caído su quinto diente, y os aseguro que tiene la misma ilusión que el primer día, cuando perdió aquel primer diente de leche.

Mi dulce niña ha perdido su primer diente de leche. Después de unas semanas, incluso meses, sufriendo el tímido movimiento de un diente. Para que os hagáis una idea concreta, tres meses ha estado continuamente preguntando si hoy sería el día.

Tras manzanas y manzanas mordidas por si acaso

Tras buscar fotos de cuándo nos salieron los primeros dientes.

Después de haber sufrido como a las amigas se les caían y a nosotras no…

¡El Ratoncito Pérez ha pasado por casa! Y ha sido más sencillo de lo que jamás soñamos. Una noche, mientras se cepillaba los dientes antes de dormir, saltó. Lo limpiamos, le envolvimos en papel y lo pusimos bajo su almohada. Núnca ha dormido tan rápido.

No lo tuvo que sacar el dentista, no habia ni rastro del diente de abajo, no se cayó por el lavabo, ni lo perdió en el colegio.

¡Ésta niña ha tenido mucha suerte!

El ratoncito le dejó una carta que podéis encontrar en éste imprimible de Oyoollo. También un libro de Frozen II que le encantó.

Y se de buena tinta dónde está ahora el diente. El Ratoncito Pérez tiene preparada ésta caja para devolvérselos cuando sea un poco más mayor.

NOVIEMBRE DE 2019
La carta que le deja el ratoncito, y la caja en la que le guarda los dientes.

Ha pasado un año y los dientes han ido cayendo de formas muy diferentes. Ése primero fue al cepillarse los dientes. El que estaba a su lado, mientras cenaba unos meses después. El siguiente, también de abajo, se quedó clavado de un mordisco a la manzana de la merienda, al terminar el verano. El primer incisivo de arriba lo encontramos en un trozo de bizcocho del desayuno, hace un mes. Y el último… se me quedó anoche a mi en la mano cuando fui a ver qué pasaba, porque se había torcido al comer el postre y le molestaba…

La ilusión de la llegada del ratoncito Pérez hace que a penas duerma, pero su miedo a tener un ratón por la cama es más fuerte que las ganas de que llegue, así que hemos preparado sobre la mesilla casi un altar para la ocasión.

¿Cómo se lo toman vuestros hijos? ¿Les hace la misma ilusión? ¿Tienen algún ritual mágico para ésas noches?

Ha muerto una madre

Ha muerto una madre

Y todos lloran hoy su ausencia.

No era ni buena ni mala:

Era quien ella misma quería ser.

Cierro los ojos y la veo gritar, maldecir, jurar.

Todos saben que ni era buena ni era mala,

Y dicen que no la podrán olvidar.

Ella tenía muy mal genio.

Parece que sabiendo que no era mala,

Todos la alaban por ello.

La madre sufrió violencia de género.

Ella dio y recibió.

Conociendo su dualidad,

Sonríen pensando que nunca se dejó pisar.

Ha muerto una madre,

Y como no somos ni buenos ni malos,

Todos nos sentimos hijos hoy.

Banco público en Chinchón

A veces escribo en prosa, a veces en verso… ésta vez recuerdo a mi cuñada, una madre, que nos ha dejado de forma repentina.

Los mayores, los niños y el mito de la cabaña.

Te despiertas una mañana y no quieres salir a comprar. Te dices a ti misma que te apañas con lo que tienes en casa, o si la cosa está escasa, llamas a la tienda a ver si aún hacen reparto a domicilio.

Tras muchos días de estado de alarma y aislamiento social, la vida te ha cambiado totalmente. Al principio puede que te sintieras atrapada, pero poco a poco has empezado a disfrutar de ésa vida.

No quieres salir. Te gusta no tener prisas ni horarios. Te has acostumbrado a no tener que arreglarte cada mañana y poder hacer la casa a tu ritmo porque no vas a recibir visitas. Durante más de 40 días no has tenido que preocuparte de nadie que no fuese tu familia.

Image by Pete Linforth from Pixabay

Salías al balcón, regabas tus plantas. Tomabas el sol a ratitos. Tras el baño te dedicabas tiempo a ti misma, te ponías cremitas, te cuidabas. Hacías deporte, videollamadas. Terminabas todas ésas cosas pendientes que hace años que tenías que hacer pero no les encontrabas el momento. Hacías de nuevo, siestas.

¡Nadie puede imaginar el alivio que ha sido para tí prescindir de ésas tareas superfluas, de extraescolares y de las sonrisas forzadas mientras esperabas a tus hijos a la salida del cole! Incluso los grupos de WhatsApp de padres se han silenciado, y de los que se pusieron muy pesados con memes te saliste.

Has encontrado la paz en el aislamiento.

P.D. Y que me perdonen los familiares y los propios enfermos de ésta pandemia, los profesionales que nos han cuidado todos éstos días sin descanso, las personas que han teletrabajado, y las que han tenido que seguir en sus puestos de trabajo con las todas medidas de seguridad que han podido. Sólo hablo de lo que me ha tocado vivir a mi.

Últimamente no paro de escuchar como todo el mundo habla del mito de la cabaña. Los niños también lo pasan, a su manera. Han estado en casa tanto tiempo que algunos no querían volver a salir a la calle, ya sea por el dichoso costumbrismo, o por miedo al bicho.

Yo sé de una niña que no quería quitarse nunca el pijama, y que disfrutaba saludando a la gente que pasaba bajo el balcón. Cuando pudo salir no quiso. Cuando empezó a salir todo le asombraba. Cuando ahora sale, se esconde de la gente.

Ahora nos enseñan el camino hacia la nueva normalidad, y es cosa nuestra seguirlo o hacer como si nada hubiera pasado.

Sea como sea, la vida sigue, parece que ya vemos luz al final del tunel, y aún así… Iremos poco a poco.

¡Tendremos que acostumbrar de nuevo al cuerpo a salir!

La máquina de sumar

Tenemos muchas formas de sumar en casa. Cada día la vida le inspira a Srta Díaz una forma diferente y los demás vamos fluyendo con ella. Hoy os quiero enseñar como sumamos en casa, porque éste tiempo sin cole me ha dado tiempo para observar mucho a la peque.

Sumando sin llevar

Por ejemplo, para sumas y restas sencillas Srta Díaz se apaña muy bien con los dedos, con lápices o rotuladores.

Un ábaco para sumas más complejas

Sumar con ábaco también es divertido. Ésta versión casera de cuentas y limpiapipas es muy fácil de hacer y queda muy vistosa. Nos vale para hacer muchas sumas, porque salió enorme con su tamaño de a4. Los limpiapipas están pegados por detrás a una tabla fina de marquetería que pintamos en blanco.

La máquina de sumar

Para terminar, os enseño la estrella de la casa: Nuestra versión casera de la máquina de sumar. Para hacerla necesitaréis una caja pequeña o un soporte similiar y rollos de papel higiénico.

Forramos los rollos con papel de regalo brillante y pintamos la caja de negro. Nosotras pusimos dos trozos de papel con forma de corazón para escribir con rotulador de pizarra la cantidad a sumar, y las pastificamos para poder borrar y volver a escribir. Para sumar podemos usar objetos como cuentas, frutos secos, piedras, juguetes pequeñitos…

Después de anotar y separar las cantidades las pasamos cada una por su tubo, y contamos todas las que han caído en la caja, que es el resultado final.

Y los peques de vuestra casa, ¿Tienen una forma favorita de sumar? ¿Os animáis a hacer un ábaco o una máquina de sumar? Contadme en los comentarios.

Sito Kesito, #hoyleemos y jugamos con ratoncitos de papel.

Sito Kesito y su robot gigantesco es un libro de tapa dura y mucho color del autor de las aventuras del Capitán Calzoncillos, Dav Pilkey Combina diferentes tipos de lectura, con páginas de poco texto en las que destaca la ilustración, páginas de acción en formato cómic y flipogramas. A nosotras nos ha gustado mucho.

Hemos podido conocer este libro tan original gracias la iniciativa para fomentar la lectura de Editorial SM Hacemos Lectores.

La importancia de tener amigos.

Sito Kesito es un ratoncito que vive en Rabilongo del Bigotillo. Cada día unos abusones se meten con él. Pero kesito tiene muy buen corazón y ayuda a un robot gigantesco al que todo el mundo teme. A partir de ése momento tiene un mejor amigo muy especial. Y también un gran enemigo: el profesor Pestífero Malasartes, que quiere destruir la ciudad, y por supuesto, vengarse de Sito Kesito y el robot.

Formato cómic.

Aunque la cantidad de texto por página no es mucha, que se alternen páginas con la acción en forma de comic y flipogramas atrae a los pequeños lectores. Dinamiza la escena y hace que el libro sea mucho más emocionante y fácil de leer.

Éste libro está incluído en la colección Sito Kesito de Ediciones Sm. La edad recomendada es de 6 a 12 años.

ACTIVIDADES.

Aunque éste libro trata el bulling de forma muy superficial porque no es el centro de la trama, podemos hablar con los niños de éste tipo de conductas y sus consecuencias.

Jugamos con robots a salvar la ciudad. Los bloques de construcción y los robots que destruyen nos pueden dar un buen rato de juego.

Hacemos ratoncitos de papel. Ésta vez SrtaDíaz me sorprendió eligiendo sus colores y recortando y pegando todo ella misma. Yo le explicaba lo que había que hacer y ella cortaba el círculo y pegaba las partes siguiendo las instrucciones.

Excursiones escolares

Un familiar me vio en el camino de vuelta a casa y me preguntó. Le comenté que los niños se acababan de ir el autobús.

¡Entonces pasarás todo el día preocupada! me dice.

¡Oh no! ¡Qué malamadre debo ser! No había pensado en preocuparme. Quería dedicarme a mí misma.

autobus escolarImage by EB Pilgrim from Pixabay

Con los niños fuera de casa más tiempo del habitual…

SrtaDíaz está hoy de excursión, y yo había planeado una mañana relajada, sin nadie, sin nada especial que hacer. Pero según pasan las horas todo se complica. Noto que pierdo el tiempo en tonterías y me culpo por no hacer nada de provecho. El padre me llama para sugerirme unos recados que puedo ir haciendo. Preparo la mesa para estudiar, pero ya voy adelantando un par de lavadoras, y ya que estoy repaso la cocina y…

¡Pero no se supone que hoy era un día para relajarse!

No, no os dejéis engañar. Los días de excursión parece que son como cualquier otro, con diferentes horarios, pero iguales. Bueno… no sé si a vosotros os pasará pero SrtaDíaz vuelve de las excursiones muy cansada y a la vez más activa. Lo que supone una niña más protestona, inquieta y… menos relajada. Todo hay que decirlo. Los días de excursión no molan tanto como parece.

Ideas a tener en cuenta (personales) para las excursiones infantiles.

Una merienda ligera y fácil de manipular, consistente en bocadillo, yogur bebible y botella de agua. Ellos no van a estar pendientes de comer todo, si no de terminar pronto y jugar.

Pulsera con el nombre y número de teléfono por si se pierde, así como las alergias. También vale que lleven un collar, o escribírselo directamente en el brazo. Rotulador y laca dicen que funciona muy bien.

No dejarles llevar prendas extra, como gorros o guantes… donde vallan estarán calentitos, y todo lo extra es fácil de perder. Tampoco juguetes.

Y sobre todo, que no vallan malitos. Ellos no lo van a pasar bien, y si la profe tiene que estar pendiente de ellos, los amigos tampoco van a disfrutar.

¿Se os ocurren más ideas para poner en mi lista de básicos de las excursiones?

Sirenas

Hace tiempo leí en un periódico un artículo de opinión. En él, un escritor famoso comentaba que caminando por retiro se había cruzado con unos padres y un niño disfrazado de princesa.

Quizá no era justo ése el lugar, y no recuerdo bien las palabras del escritor. El tiempo me confunde la mente y no recuerdo quienes eran los apurados, si quien escribía o los padres. Quizá ninguno de los protagonistas estaba pasando un mal momento, y és que éso es lo suyo. Un niño debería poder elegir ponerse ropa con tutú, de princesa, de sirena o de pirata. Un niño debería poder expresarse tal como es y que todos los demás dejemos de lado los roles de género que nos han marcado durante tanto tiempo.

Sirenas.

Compartí en Instagran nuestras ideas para leer y jugar con Sirenas, un libro de Jessica Love que está categorizado como LGBTI por su argumento.

Julián es un niño al que le encantan las sirenas. Un día viaja en metro y ve a un grupo de Sirenas muy colorido. Estando ya en casa de su abuela se viste como una de ellas: Usa una cortina para la cola, se decora el pelo con flores y se pinta los labios. Cree que su abuela le va a regañar, pero ella completa su atuendo con un precioso collar y le acompaña a un desfile de #sirenas.

Es un libro muy visual y con poco texto. Las ilustraciones son preciosas y están llenas de detalles. Destaca por la inocencia que inspiran y la felicidad que sientes cuando ves que finalmente Julián está disfrutando rodeado de sirenas. Encontraremos aceptación y tolerancia en cada página.

Actividades

Hablamos de sirenas, de que no son sólo cosas de chicas, si no de todos a los que les gusten.

Hacemos disfraces a nuestros muñecos para hacer nuestro propio #mermaidparade. En éste caso para hacer la cola hemos usado algo tan sencillo como un rollo de cartón de papel higiénico, pegatinas de colores y rotuladores. Adornamos con trocitos de tela, pulseras, recortes de fieltro…

coloreando dibujos de la sirenita.

Para terminar coloreamos a Ariel y a su padre, y hablamos de paso de los animales que podemos encontrar en el fondo marino.

¿Qué os parece éste libro? ¿Os animaréis a leerlo?

#Mi2019bloguero

Mi 2019 bloguero fue una caca. Para qué maquillarlo. El peor de toda mi vida blogueril con diferencia.

Empecé perdiendo dominio, hosting, seguidores y ganas, así que de estadísticas molonas y post más visitado no os puedo hablar. Pero pese a todo, siempre tenía un post en mente, una idea que sí… pero no llegaba nunca.

Gente maja

No he leído mucho en 2019, me centré un poco más en instagram, así que si he de recomendar a alguien de éste mundo va a ser de ésa red social: No os podéis perder a mamayy1000cosasmas, a mama_arrullo ni a opomami que son las tres maravillosas y tienen mucho que compartir.

Y como mi meta es conquistar el mundo…

… Mis propósitos para éste año recien estrenado es llenar el blog de mil nuevas Historias, todas Fabulosas y hacer del 2020 el más creativo de la historia.

feliz año 2020

¿Y vosotros? ¿Qué tenéis pensado para éste año?

Salir al campo a recoger piñas

Hoy os propongo salir al campo en familia, o a un parque cercano, o a un pinar… y dar un buen paseo recogiendo piñas. Con ellas luego podremos hacer un montón de manualidades navideñas, más abajo os dejo unas cuantas ideas que nosotras hemos hecho en casa.

Salir a pasear y recoger piñas.

Los paseos en familia en entornos naturales, al aire libre siempre son agradables. Son pocas las ocasiones que tenemos de pasar tiempo de calidad con los niños y de ésta forma, jugando, podemos conseguir pasar un ratito diferente y especial.

¿Qué podemos hacer con las piñas?

Podemos pintar las piñas de colores y hacer que parezcan árboles de Navidad.

Todas juntas pueden ser una bandeja sensorial estupenda para que los peques de la casa toquen y experimenten. Aquí os dejo la idea que vi a @mamay1000cosasmas con piñas y agua: ¡sencillo y sombroso!

Podemos hacer un sencillo adorno para el árbol pintando la piña de dorado, o cualquier otro color que os guste y rellenando los huecos con pompones. Aquí trabajamos la motricidad fina y a los niños les encanta el proceso.

Para los más clásicos podemos hacer un centro de mesa natural con piñas, calabazas, velas ¡todo lo que se os ocurra!

Bolas de nieve con piñas

Nuestra última actividad con piñas ha sido hacer una bola de nieve casera con las piñas. Ésto es lo que hemos usado:

Un bote de conservas vacío, una de las piñas que hemos recogido en nuestro paseo, cartón y pegamento para fijar la piña a la tapa, bolitas de porexpan, purpurina y copos de nieve.

El montaje es muy sencillo, limpiamos bien la piña y la pegamos a la base. SrtaDíaz rellenó el bote de bolitas y purpurina y aquello fue una locura de brillo y risas. Cerramos bien el bote y lo sellamos para que no se abra.

Por si alguien se lo pregunta, no hemos usado agua para que la piña no se cierre.

¿Os animáis a salir a pasear y recoger piñas como nosotras?

Ésta entrada forma parte de un calendario de adviento que reúne las propuestas navideñas de varias bloguers y youtubers. Si quieres ver todo el calendario, y todas las actividades, pincha aquí.

Puedes seguirlo en instagram con el hastagh #advientobloggeryoutuber

El mensaje en la botella. #hoyleemos y jugamos con Pat El Pirata

Pat es un niño con mucha imaginación y una familia muy divertida: todos sus miembros son piratas. Partiendo de ésta base, es inevitable pensar que su vida es toda una aventura.

Pat el Pirata y el Mensaje en la botella.

Gracias a la biblioteca del cole hemos encontrado ésta colección de libros cortos sobre Pat El Pirata que nos van a tener muy entretenidas ésta temporada. El primero que ha caído en nuestras manos es El mensaje en la botella, que nos ha inspirado una actividad que a SrtaDíaz le gustó mucho.

protada del libro y botella

Jugamos con mensajes secretos.

Aprovechando el buen tiempo del fin de semana planteamos un paseo. Reutilizando una botella de plástico y con un trocito de papel que nos sobró de una manualidad (Así tenía una forma más sugerente) Srta Díaz escribió un mensaje. Salimos al campo y ella lo escondió para que yo lo encontrase.

mensaje en la botella

Os puedo asegurar que nuestra aventura terminó jugando al escodite nosotras mismas y no solo la botella. Y el mensaje secreto que ella escribió estaba lleno de ternura y corazones, que es lo que ahora tiene a raudales.

Leemos el libro.

Ésta aventura de Pat el Pirata nos cuenta que Pat y la abuela Peg caen en una espantosa trampa. Ésa parte es la que hizo que la opinión de Srta Díaz sobre el libro fuese mala. No le gustó nada la trampa. ¡Menos mal que Babor consiguió salvarlos!

el libro nos gustó pero la historia a srtadíaz no tanto.

Es un libro de tapa blanda, con 32 páginas y poco texto, ideal para que los primeros lectores practiquen ésas nuevas letras que están aprendiendo y desarrollen su comprensión lectora.

página de pat el pirata

Como actividad final la ficha del libro que estamos haciendo propone un dibujo libre, inspirado por el propio libro:

dibujo de srta díaz

Os dejo con la ficha del libro. Nosotras seguiremos leyendo más libros de la colección e inventando nuevas actividades con ellos.


Autora
Rose Impey
Ilustradora
Nathan Reed
Tapa blanda
32 páginas
Editorial Edelvives
Colección: Pat el Pirata
Idioma: Español
ISBN
978-8414000601